"Y de este modo, ¡oh, musulmanes!, os hemos constituido en una nación justiciera para que seáis arbitros de la humanidad, así como el Apóstol lo será para con vosotros". Nosotros no establecimos la alquibla, que tú segarías, sino para distinguir a quienes siguen al Apóstol de quienes desertan, aunque ello sea penoso, salvo para quienes Dios ilumina. Es inconcebible que Dios os frustre en vuestra anterior fe; porque, Dios es compasivo, misericordiosísimo para con la humanidad.